Luego de romper un portón de hierro, una reja y una puerta, ladrones ingresaron a una casa de barrio Sur en Nochebuena y se llevaron $ 50.000, varias joyas de oro, una notebook y hasta los ahorros de los chicos de la casa. Hasta el momento no pudieron encontrarlos.

“No pasamos el 24 a la noche en casa. Un vecino volvió de un festejo como a las 5 y vio que el portón había sido forzado. Él fue quien nos avisó”, explicó Carolina La Giglia, la dueña de la vivienda, ubicada en La Rioja al 900.

Según la víctima, los ladrones revisaron todos los rincones de la casa. “Creían que tenía una caja fuerte en la entrada, estaba todo roto. Abrieron hasta la puerta del asador que tenemos en el fondo. De la pieza de los chicos incluso sacaron unos $ 1.500 que tenían ahorrados y una mochila, donde creo que pusieron todo”, agregó La Giglia en diálogo con LA GACETA.

Luego pasaron a su habitación. De allí tomaron los $ 50.000 y relojes, pulseras y cadenas de oro. La víctima estima que las joyas que le faltan tienen un valor de $ 15.000. Además, se llevaron una notebook (La Giglia apuntó que cuesta unos $ 10.000).

“En realidad se robaron unos $ 75.000, pero además ya gasté unos $ 4.500 en arreglar el portón y la reja, y todavía me falta hacer lo mismo con la puerta”, comentó, afligida. Sorpresivamente, según agregó, los ladrones pasaron por alto dos tablets que estaban a simple vista. Ella considera que los delincuentes se movían en moto o a pie, porque no tocaron el televisor que la familia tiene en la entrada de la casa.

La familia La Giglia no fue la única que sufrió escruches esa noche. La decana de la facultad de Derecho de la UNT, Adela Seguí, había salido para celebrar con su familia en la casa de su hermano. Su hijo y su marido volvieron a buscar una bandeja y se encontraron con toda la casa revuelta. Según contaron, les robaron U$D 4.000, 1.000 euros y una cámara fotográfica.